Los espacios llenan vacíos, vacíos que no se llenan fácilmente por estar “vacios” en su naturaleza; siempre falta algo que es difícil pensar que alguna vez no era vacío, sino parte del resto. Como parte del resto quizás pasaba por desapercibido, sólo cuando algo no está en su estado natural llama nuestra atención. Encontrar la parte faltante que coincida con la extraviada es tan difícil como volver a nacer...
Aprender a convivir con aquellos “vacios” es parte de nuestro ser. Convivir con lo que “está” y lo que “no”. Creer en que muchas de las causas de la naturaleza sobreviven a los razonamientos y sobrepasan sentimientos.
Los vacíos están, son parte del paisaje que nos acompaña en nuestras vidas, existen vacíos que son acantilados, otros son abismos. Quizás también cuevas inhóspitas o algún pasaje hacia otro lugar.
Nuestra imaginación nos desafía a ver parte de la realidad como sueño y pesadilla como parte de la realidad no vivida...

Hola Mari!
Que linda que te quedó la página!
Besos (^-^)/